¿Cómo funciona una videoconsulta?
En una videoconsulta hablas con tu médica o tu médico a través de la pantalla, con imagen y sonido. El centro te da una hora y te indica cómo conectarte, por ejemplo con un enlace o una app. A la hora acordada entras, esperas a que te den paso y empieza la consulta.
En España, las competencias sanitarias están ampliamente transferidas a las comunidades autónomas, como recuerda la Estrategia de Salud Digital del Sistema Nacional de Salud. Por eso, si tu centro de salud ofrece videoconsulta, pregunta allí o en tu servicio de salud autonómico cómo pedirla y con qué herramienta. La propia Estrategia, aprobada por el Consejo Interterritorial del SNS el 2 de diciembre de 2021, señala que diversificar los canales de relación puede facilitar el acceso de los pacientes a los servicios.
Ten en cuenta los límites: por vídeo nadie puede palparte, auscultarte ni sacarte sangre. Es el médico quien decide si tu caso se puede resolver así o si debes ir a consulta. Ante signos de urgencia, no esperes a una cita por vídeo y pide ayuda a los servicios de emergencia.
Un ejemplo cotidiano
Ejemplo ficticio: Lucía, en Valencia, necesita comentar con su médica de familia los resultados de un análisis. El centro de salud le ofrece una videoconsulta y le envía un enlace al móvil. La noche anterior, Lucía abre el enlace en el ordenador, permite la cámara y el micrófono y apunta tres preguntas sobre los valores que no entiende.
Al día siguiente se conecta diez minutos antes desde el salón, con la puerta cerrada y auriculares. La médica le explica los resultados y le propone repetir el análisis dentro de unos meses. Como Lucía tenía las preguntas escritas, no se le quedó ninguna duda pendiente, y se ahorró el desplazamiento y la espera.
Cámara y micrófono: ¿cómo hacer la prueba?
La página de la videoconsulta solo puede verte y oírte si el navegador se lo permite. Abre el enlace el día antes: cuando el navegador te pregunte, permite el acceso para ese sitio. Si alguna vez elegiste «No permitir nunca», puedes cambiarlo así. Si usas un ordenador del trabajo, puede que solo el administrador pueda modificar estos ajustes:
Chrome en el ordenador
- Abre Chrome y, arriba a la derecha, abre el menú Más › Configuración.
- Entra en Privacidad y seguridad › Configuración de sitios.
- En «Permisos», selecciona Cámara y después Micrófono.
- Si la página de la videoconsulta aparece en «No se puede usar la cámara o el micrófono», selecciona su nombre y cambia el permiso a «Permitir».
- Vuelve a abrir el enlace del centro. Si Chrome pregunta, elige «Permitir mientras se visita el sitio» o «Permitir esta vez».
Ruta según la ayuda del fabricante; puede variar según el dispositivo y la versión: support.google.com
Chrome en Android
- Abre Chrome y pulsa Más, junto a la barra de direcciones › Configuración.
- Pulsa Configuración de sitios y después Cámara o Micrófono.
- Si la página de la videoconsulta aparece en «Bloqueado», tócala y pulsa «Permitir».
Ruta según la ayuda del fabricante; puede variar según el dispositivo y la versión: support.google.com
En el móvil también puede hacer falta que el navegador o la app tengan permiso para usar la cámara y el micrófono. Cómo revisar esos permisos lo explica la guía revisar los permisos de las apps. Safari, Firefox o Edge tienen sus propios menús: la ayuda de cada navegador indica la ruta.
Consejo: Para la videoconsulta usa el wifi de casa y no una red abierta en el tren o en una cafetería. Qué conexión conviene para cada tarea lo encontrarás en wifi fuera de casa.
¿Qué tener a mano antes de la videoconsulta?
Unas notas te ayudan a no olvidar lo importante, aunque la conexión se corte un momento. Escríbelas en papel y así no tendrás que cambiar de ventana durante la llamada.
- Síntomas: desde cuándo, con qué intensidad, qué los alivia o empeora y, si los tienes, registros de temperatura o tensión con fecha y hora.
- Medicación: nombre y dosis de todo lo que tomas de forma habitual, también sin receta, y las alergias conocidas.
- Documentos: tarjeta sanitaria e informes o resultados recientes que el médico aún no tenga.
- Preguntas: dos o tres preguntas que quieras hacer sí o sí.
- Plan B: un teléfono en el que puedan llamarte si se corta el vídeo.
Busca una habitación donde nadie te oiga y cierra la puerta. La luz debe llegarte de frente, no desde una ventana a tu espalda. Con auriculares la conversación es más clara y más privada. Ten el cargador cerca para que el móvil o el portátil no se apaguen a mitad de la consulta.
¿Cómo reconocer un servicio de videoconsulta fiable?
Si la videoconsulta te la ofrece tu centro de salud o el médico que ya te atiende, ellos eligen la herramienta. Distinto es el caso de una plataforma privada que encuentras en un anuncio o en un buscador. Antes de reservar, comprueba:
- Quién te atiende: nombre, especialidad y país en el que el médico está colegiado o autorizado.
- Quién gestiona el servicio: razón social, domicilio y datos de contacto completos.
- Cuánto cuesta: el precio debe quedar claro antes de introducir los datos de pago.
- Qué pasa con tus datos: una política de privacidad comprensible que diga quién guarda tu información y durante cuánto tiempo.
- Si hay una consulta de verdad: un cuestionario en línea no sustituye a la conversación con un médico.
Fíjate también en el país del prestador. Según la Directiva 2011/24/UE, relativa a la aplicación de los derechos de los pacientes en la asistencia sanitaria transfronteriza, en el caso de la telemedicina la asistencia sanitaria se considera prestada en el Estado miembro donde esté establecido el prestador. Se aplican entonces la legislación y las normas de calidad y seguridad de ese país. Para distinguir información sanitaria de publicidad en la red, consulta fuentes fiables sobre salud.
¿Quién paga la videoconsulta?
Depende de quién te atiende y de cómo estás asegurado. Pregunta antes de la cita, sobre todo si no es tu centro de salud quien te la ofrece.
| Situación | Qué se aplica | Qué comprobar |
|---|---|---|
| Centro de salud del sistema público | Las competencias sanitarias están en gran parte transferidas a las comunidades autónomas | Cómo pedir la cita por vídeo, en tu centro de salud o en tu servicio de salud autonómico |
| Seguro de salud privado | Lo que diga tu póliza | Si la póliza incluye videoconsulta y con qué médicos |
| Plataforma privada sin seguro | Pagas el precio que indica el prestador | Precio total antes de pagar y datos del médico |
| Prestador de otro país de la UE | Directiva 2011/24/UE: tu país reembolsa como máximo lo que habría pagado en casa, si la prestación está entre las que te corresponden; puede aplicar las mismas condiciones, también en telemedicina | Condiciones y trámites con tu servicio de salud antes de la consulta |
Si el médico te receta un medicamento tras la videoconsulta, pregunta cómo te llegará la receta. Cómo funciona la receta electrónica lo explica la guía usar la receta electrónica.
Errores frecuentes
- Abrir el enlace un minuto antes: si la cámara y el micrófono no están permitidos, el tiempo de consulta se va en ajustes.
- Hablar de tu salud en el tren, en la oficina o en una cafetería, donde otros escuchan.
- Sentarte de espaldas a la ventana: el contraluz dificulta ver la cara o una lesión de la piel.
- Dar por hecho que tu seguro cubre cualquier app de videoconsulta sin mirar la póliza.
- Reservar en una plataforma extranjera vista en un anuncio sin saber qué normas y qué precio se aplican.
Tu lista de comprobación
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Preguntas frecuentes
¿Necesito instalar una app para la videoconsulta?
Depende del servicio. El centro te indicará si basta con un enlace que se abre en el navegador o si debes usar la app de tu servicio de salud. En cualquier caso necesitas un ordenador, una tableta o un móvil con cámara, micrófono y conexión a Internet. Si se abre una página en el navegador, permite la cámara y el micrófono cuando te lo pida. Haz la prueba el día anterior.
¿Puedo tener una videoconsulta con un médico de otro país de la UE?
Sí, pero se aplican las normas de ese país: según la Directiva 2011/24/UE, en la telemedicina la asistencia se considera prestada en el Estado miembro donde esté establecido el prestador. Que tu sistema sanitario te reembolse solo es posible si la prestación está entre las que te corresponden en España, con las mismas condiciones y como máximo por el importe que habría asumido aquí. Infórmate en tu servicio de salud antes de reservar.
¿La videoconsulta sustituye siempre a la consulta presencial?
No. Por vídeo el médico puede hablar contigo, ver una lesión o revisar resultados, pero no puede palparte, auscultarte ni hacer pruebas. Es el médico quien decide si tu caso se puede resolver a distancia o si debes acudir a la consulta. Si notas signos de urgencia, no esperes a una cita por vídeo y llama a los servicios de emergencia.
¿Qué hago si se corta la conexión?
Vuelve a abrir el enlace o la app y espera a que te den paso de nuevo. Si no funciona, llama al centro o espera a que te llamen al teléfono que diste. Por eso conviene dejar el número al pedir la cita y tener el móvil a mano durante la consulta, aunque te conectes desde el ordenador.
Fuentes y más información
Fuentes primarias de autoridades públicas, organizaciones de consumidores y proveedores. Algunas pueden estar en otro idioma; sigue las indicaciones correspondientes a tu servicio y a tu lugar de residencia.
- Ministerio de Sanidad: Estrategia de Salud Digital del SNS 2021-2026Fuentes consultadas el:
- Ministerio de Sanidad: Estrategia de Salud Digital del SNS (documento PDF)Fuentes consultadas el:
- EUR-Lex: Directiva 2011/24/UE sobre los derechos de los pacientes en la asistencia sanitaria transfronterizaFuentes consultadas el:
- Ayuda de Google Chrome: Usar la cámara y el micrófono en ChromeFuentes consultadas el:
- Ayuda de Google Chrome: Usar la cámara y el micrófono en Chrome (Android)Fuentes consultadas el:



